lunes, 17 de julio de 2017

POZO DE QUINTANA EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL CAMPO DE 1950

Artículo publicado por Antonio Moreno Bermejo.
EL POZO DE QUINTANA, un final feliz.
(Apuntes para la memoria quintaneja)
Estimulado por un interesante escrito de nuestro culto amigo José Marín Sánchez Murillo, publicado en el Foro “Cosas de Quintana” allá por el otoño de 2012, me propuse rastrear Madrid en aras de encontrar una extraordinaria obra de cantería artesanal que él describía así:
“En el patio del Cortijo de Badajoz, en la Feria Internacional del Campo de 1950, se expuso el brocal de un pozo simulado, hecho de una sola pieza de forma hexagonal realizado por artesanos canteros de Quintana de la Serena (Fuente: Diario Hoy de mayo de 1950)”.
La búsqueda de “El pozo” no me resultó fácil, pues salvo unos cuantos edificios dedicados a restaurantes privados, que uno conoce por lo bien que procura comer (Pesquera, La Misión, Guipúzcoa, A casiña, José Luis, y pocos más), el resto, los pabellones feriales, han sido víctimas de la piqueta, la dejación o el deterioro, esa es la realidad: el de Extremadura, faltaría más, fue demolido inmisericorde. Pero..., me pregunté, ¿puede demolerse o desaparecer una masa de granito de seis mil quilos como debe ser ese pozo? Fue entonces cuando, con la ayuda de mi querido amigo Alberto Ferrándiz Albendea (gracias desde aquí, a uno de los ingenieros que mejor conoce la cartografía madrileña), provisto de planos adecuados y de su memoria casi digitalizada, el día 30 de octubre de 2012, ¡EL POZO APARECIÓ ANTE NUESTROS OJOS! Como un niño que encontrase un tesoro, como un hernancortés de juguete con la ambición disminuida, nerviosito, ese mismo día escribí a mi amigo Marín de esta guisa:
“Estimado Marín, un tanto arrumbado -porque los madrileños no saben que esto es un pedazo de alma quintaneja- he encontrado, por fin, el pozo que Quintana donó en una de las ferias que se celebraban en los recintos de la Casa de Campo de Madrid. Es el único vestigio, absolutamente indemne, que ha quedado de aquellos años: después de buscarlo por recovecos muy interiores, resulta que está a sesenta metros del embarcadero del Lago: entre la calle de la Ganadería y el Paseo del Embarcadero. Es una impresionante obra ornamental de cantería; consta de dos piezas: una troncopiramidal -que es el vaso del pozo.......”
La obra, de bellísima factura, hecha totalmente a mano, quizá fuera la primera en la historia quintaneja que fuera expuesta en una Feria Internacional. El 25 de junio de 1956 (como se puede observar en el minuto 1,44 del "NODO" de esa misma fecha), "EL POZO" ya ocupaba su sitio en el Patio del Cortijo del pabellón de Badajoz. Probablemente, un año antes de esta tercera Feria Internacional del Campo, el Instituto Nacional de Colonización (y no el Ayuntamiento de Quintana), encargó la obra al cantero-artesano Agustín Donoso Balsera, “Cabezapelá” pa entendernos, a la sazón jabeño, quien dirigiendo a un grupo de siete canteros quintanejos logró terminarla en Mayo de 1956, fecha en la que fue trasladada a Madrid para su exposición un mes después en la III Feria Internacional del Campo (debo aquí, respetuosamente, rectificar el dato ofrecido por el diario “Hoy”, fuente que cita Marín, que lo refería a 1950: contraviniéndolo con datos que me ofrece la arquitecto madrileña Nuria Donoso, nieta del autor de la obra).
Luego del contento por el hallazgo me embargó la decepción y, a continuación, el cabreo: el Ayuntamiento de Madrid -su Patronato de la Casa de Campo, o la Empresa Municipal Campo de las Naciones, S.A. -, todo presidido por la impostura gallardina o la tarda mente botellil, lejos del agradecimiento, ajenos al sudor de los canteros, indiferentes al arte, profanándolo, arrumbaron nuestro “Pozo” al más inmundo de los rincones madrileños: el vaso del pozo era un depósito de desperdicios orgánicos, envases de bebidas, condones y jeringuillas. Todo lo que ahora cuento, volcado al Foro “Cosas”, le llegó puntualmente al señor Alcalde de Quintana, y debo decir que hizo suyo el problema (lo sé porque de ello me dio cuenta una de sus colaboradoras). Y me consta una carta dirigida a la Alcaldesa Botella quien, a través de sus servicios técnicos, mandó lijar los paramentos del pozo para intentar borrar algunos graffiti: na, echar colonia en la mierda.... generando más mierda aún. Tanta, que cuando vi el resultado fui al técnico municipal y le dije cosas que no se pueden escribir aquí. Durante 2014 y parte de 2015, lo único agradable que recuerdo relativo al tema, lo único que se salva de tanta suciedad, es un par de entrañables e interesantísimas conversaciones que mantuve con un grupo de putas que habían hecho de “El Pozo” su punto de encuentro durante años. Y ya lo di por perdido.
Pero mira por donde, cierto día, la inefable Pepa del Forcallo, trotamundos fotográfica, siempre inquieta, atenta a lo prominente, ataviada de sus sempiternas compañeras -la sonrisa y la cámara- , va y me remite una serie de fotografías con un “Pozo” irreconocible: blanco de limpio más que gris por granito, rodeado de un hermoso perímetro de piedra labrada con mimo, posado sobre un suelo de relucientes adoquines, jalonado de árboles frondosos, presidiendo un entorno donde desembocan parejas enamoradas y ubicado en una hermosa zona conocida como “Madrid Río”: a un tiro de de piedra de la Plaza de España, es una privilegiada atalaya desde donde contemplar la cresta del Palacio de Oriente, o edificios como Torre España y la ya china Torre de Madrid.
Señores: “El Pozo quintanejo”, está feliz.
(Hoy viene este escrito a colación, y no antes, porque -a sabiendas por Pepa de que era así- no he querido pronunciarme hasta no disfrutarlo con mis ojos: ha sido hoy, luego de la comitela en el “Pesquera”)
Mu buenas madrugadas a to el feisbucerío leyente.
(Publicado en Facebook por Moreno El Mayor 13 de julio de 2016)
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GANDUL (Nicotiana glauca).
Incluida en el Catálogo de Especies Invasora de Extremadura. Esta planta la podemos ver de forma abundante en las escombreras de las canteras de granito, incluso en solares abandonados dentro del caso urbano de Quintana de la Serena.


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domingo, 16 de julio de 2017

JACINTO BASTARDO (Dipcadi serotinum)

El Jacinto bastardo es una planta herbácea, bulbosa, perenne, muy común en nuestros suelos graníticos y en la mayor parte del territorio extremeño, donde la podemos ver florecer durante los meses de abril y mayo.


Bibliografía:
DEVESA ALCARAZ, J.A.: <<Vegetación y Flora de Extremadura>>. Universitas Editorial. Badajoz, 1995: RUIZ TÉLLEZ, Trinidad, Pedro Escobar García y José Luis Pérez Chiscano: <<La Serena y sierras limítrofes: Flora y Vegetación>>. Tomos I y II. Consejería de Agricultura y Medio Ambiente. Junta de Extremadura. Badajoz, 2007.


Fotos tomadas en "La Hoja" (término municipal de Quintana de la Serena): flor y fruto.
(Publicado en Facebook, 30 de mayo de 2016)

La imagen puede contener: planta, exterior y naturaleza     La imagen puede contener: planta y árbol
Miro hacia atrás
Miro hacia atrás, hacia los años, lejos,
y se me ahonda tanta perspectiva
que del confín apenas sigue viva
la vaga imagen sobre mis espejos.

Aún vuelan, sin embargo, los vencejos
en torno de unas torres, y allá arriba
persiste mi niñez contemplativa.
Ya son buen vino mis viñedos viejos.

Fortuna adversa o próspera no auguro.
Por ahora me ahínco en mi presente,
y aunque sé lo que sé, mi afán no taso.

Ante los ojos, mientras, el futuro
se me adelgaza delicadamente, 
más difícil, más frágil, más escaso.

(Jorge Guillén)
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Hypochoeris radiata L.

Hierba del halcón (Hypochoeris radicata L.). En Quintana de la Serena se conoce por 'bobailla' o 'bobadilla' y existe la costumbre de consumir la parte del tallo donde se produce un cierto engrosamiento. Desconocemos el origen de este nombre vernáculo, del mismo modo que ocurre con el de 'churcha' (Vicia sativa L.) pero, tanto uno como otro, parecen exclusivos de esta localidad; al menos, hasta ahora, no los hemos encontrado en otro lugar. Para el de 'bobailla' o 'bobadilla', lo único que se nos ocurre es la posible relación que hubiera podido tener con el antiguo apellido Bobadilla: Diego de Bovadilla, escribano, siglo XIX.


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EL JUEVES DE COMPADRES EN QUINTANA DE LA SERENA

Como todos los años celebramos en nuestro pueblo el próximo día 16 el tradicional “Jueves de Compadre”. ¿Y por qué este día y no otro? Como sabemos no es un día fijo del año y varía conforme a los días que tiene lugar la celebración de la Semana Santa que, como también sabemos, es variable en el calendario, y en relación con los tres días de carnaval que preceden al miércoles de ceniza (cuarenta días antes del Domingo de Ramos). La forma de establecerlo es retrocediendo en el calendario sesenta días a partir del Domingo de Resurrección. Así que, el próximo año no será el 16, sino el día 1 de febrero; así como el año pasado (bisiesto) fue el 28 de enero. 
Quién no ha escrito sobre este día tan señalado en Quintana de la Serena. Poco queda por decir que no se haya dicho ya: día de campo, La Guarda, la Estación, el Chantre, juventud, diversión, rosquetes, rejeñías, salchichón… Solo rescatar algunos escritos:

Lo hizo don Juan el Médico en su libro <<Geobiografía e historia de Quintana de la Serena>>, publicado en 1961:
<<De las excursiones, la más típica es la del Jueves de Compadre, que se celebra el Jueves antes del Martes de Carnaval; durante la víspera ya se aprecia cierta agitación del personal joven, trazando los planes y preparando los rosquetes con el clásico huevo intercalado. El jueves por la mañana temprano ya está en pie toda la juventud y, después de aderezar las caballerías, los carros, camiones o tractores, salen cantando los grupos de jóvenes de ambos sexos para la estación, La Guarda, las casas de campo o las majadas, sin importarles que llueva o haga frío. No solo es la juventud la que va de excursión, sino que van numerosas familias enteras; se cierran los casinos, tabernas, comercios y demás establecimientos, y de las once de la mañana a las cinco de la tarde las calles quedan desiertas y el pueblo da la impresión de soledad, de abandono. Al regreso entran los grupos en el pueblo, alegres y cantando, terminando la fiesta con algún herido por imprudencia o por haberse excedido en la bebida (Casco Arias, 1961: 296-297).

Recientemente, han hablado sobre los “Orígenes e historia del Jueves de Compadre”, Manuel León e Inés Murillo, en el blog de Cosas de Quintana de la Serena. Quintanej@s. En la web de la Diputación Provincial de Badajoz también se hace referencia a este día que, como vemos, se asemeja mucho a la descripción que ya nos hiciera Juan Casco Arias:
<<Se celebra dos jueves antes del Martes de Carnaval: durante la víspera ya se aprecia cierta agitación del personal, trazando los planes y preparando los rosquetes con el clásico huevo intercalado. Además son típicas de estos días las regeñías, dulces realizados con masa de pan como base. El jueves por la mañana temprano ya está en pie toda la gente para salir de campo. El lugar de celebración son las distintas casas de campo o majadas, La Guarda, la estación, sin importar que llueva o haga frío. Numerosas familias enteras van de excursión; se cierran los bares, comercios y demás establecimientos y, de las once de la mañana a las cinco de la tarde las calles quedan desiertas y el pueblo da la impresión de estar vacío, abandonado. Al regreso al pueblo la gente continúan las fiestas en los distintos bares del pueblo, hasta que las fuerzas les acompañan>>
Y también lo haría Isaías Coronado a principios del siglo pasado:
<<El Jueves de Compadres en Quintana
Costumbre típica y tradicional de este pueblo, es celebrar el jueves de compadres con giras al campo, donde se derrocha buen humor, vino y alegría, lo general de la gente se ha dirigido a la estación del ferrocarril que como es sabido ocupa uno de los sitios más pintorescos y amenos de este término y donde se tenía la novedad de los primeros trabajos en el necesario y útil camino que ha de hacer podamos servirnos de nuestra estación que hasta ahora era parodia de dicho clásico.
TENEIS LA PUENTE SIN RÍO
El día de sol espléndido anima más a la diversión y algazara y bajo cada corpulenta encina hay un corro con guitarras, laudes y variedad de instrumentos, donde se baila y canta con animación.
Un tren aparece raudo y la algarabía aumenta el agitar de pañuelos y el mostrar de botas repletas de vino, así como de estos embutidos extremeños que con razón gozan de fama mundial, pues en ningún sitio son tan sabrosos y nutritivos. Los viajeros sostienen sorda lucha con el deber que los impele a seguir su ruta y el torturador deseo de quedarse entre esta buena gente que pródiga los invita a disfrutar de sus meriendas>>
Una nota inesperada nos hace terminar el día con satisfacción inmensa, y es que al llegar a la casa del chantre, nos dice una bella amiga, que vamos a oír cantar como no podemos esperar, y en efecto, nos presenta a otra joven, morena, que por esta vez no es sevillana, sino extremeña y bien extremeña, de la Serena, de lo más extremeño de Extremadura, como si dijéramos, de ojos garzos y saludables colores, que tras alguna resistencia lanza unas canciones y coplas, con voz potentísima y agradable, vocalización perfecta y una resistencia física inagotable, después de escuchar los parabienes merecidísimos que todos le tributamos, me dice es de Villanueva, y se llama Lorenza Romero. Tengo la seguridad que el activo corresponsal del CORREO EXTREMEÑO no ha tenido noticia de que en sus lares hay joya de tanto mérito, pues seguramente la hubiera dado a conocer, y quizá alguna persona pudiente se hubiera encargado de la educación musical de esta joven, que puede pasear en triunfo el nombre de su pueblo, con poco que por ella se haga.
Así es de esperar de la gran ciudad de la Serena. ISAIAS CORONADO>> (Pares. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. Correo extremeño. Año XXV. Número 7463, 14 de febrero de 1928, pág. 7).

Juan Francisco José DÁVILA SÁNCHEZ
Quintana de la Serena, 2017

Foto: Jueves de Compadre en La Guarda.
(Publicado en Facebook, 15 de febrero
ERODIUM MOURETII

Sirva esta publicación como forma de sensibilización y concienciación para que respetemos nuestros valores naturales. 

     Poco después de que don Juan Casco Arias publicara en la Revista de Estudios Extremeños su estudio sobre las pinturas rupestres de la Cueva de San José, éstas se vieron afectadas <<por una mano ignorante con el fin de llevarse las pinturas>> (Casco Arias,1961:65), ocasionando un daño irreparable. Además de las pinturas el abrigo rocoso de San José cuenta con una especie de planta que se encuentra PROTEGIDA por la legislación. Se trata de un endemismo ibérico-norteafricano (Erodium mouretii) que solo se encuentra en las sierras centrales de Badajoz y en Huelva. 

    Así pues, cuando se acceda a la cueva se deberá tener especial cuidado con aquellas plantas. Espero que esta publicación sirva para evitar que otra "mano inocente" cometa otro daño irreparable, en este caso, sobre nuestro patrimonio natural que debemos RESPETAR.


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